viernes, 9 de enero de 2015

.- sexo con mi amigo .- 9 y 10

Capitulo 9:

Le sonreí. Tom bajó la persiana. Se acercó de nuevo a la encimera de la cocina y cogió el vaso…

-Uhm… nos hemos quedado sin hielo –se quejó. Entonces abrió el frigorífico y rellenó el vaso con mas cubitos de hielo- me estás matando _____, estás tan mojada… me estás mojando la barriga y me estoy volviendo loco –me confesó.

-Pues no se a que esperas para llevarme a la cama –le espeté, la verdad yo también me estaba volviendo loca, sentía la punta del pene de Tom contra mi… lo quería dentro…

-Ya voy tesoro… pero no tengas prisa, antes voy a beber de ti…

-Oh… -fue el único sonido que se escapó de mi garganta. Iba a beber de mí…

-Abre la boca –me dijo. Lo hice, enseguida colocó un cubito de hielo entre mis labios, lo sujeté con los dientes, y enseguida el abrió la boca y se metió la otra mitad en la suya…

El hielo se estaba fundiendo en nuestros labios, las gotas de agua recorrían nuestros cuellos y seguía bajando. La excitación iba ascendiendo, poco a poco el cubito de hielo fue achicándose y cupo en una de nuestras bocas, Tom me hizo abrir la boca con la lengua y buscó el cubito de hielo, jugamos con él, pasándonoslo, saboreándonos, hasta que se fundió.

No se como, pero ahora estaba tumbada sobre la cama, bueno si se como, él me había traído, pero yo no me había dado cuenta… estaba demasiado pendiente de mi cubito de hielo, y su boca… su lengua… su sabor… ¡Dios, me estaba volviendo loca!

-Es hora de beber… -musitó. ¿De beber? ¿Qué…? Sentí las manos de Tom tirando de mis bragas, al cabo de unos segundos volaron, cayeron en algún lugar de la habitación…

-Tom…

-Shh –siseó él besándome.

-¡Deja de ser tan mandón! –me quejé.

-Shh –volvió a sisear él, ¡de verdad a veces me sacaba de mi lugar!

Pero no se iba a quedar a…

-¡¡Oh dios!! –sentí la lengua de Tom contra mi sexo- Dios –esa lengua debería ser un pecado... desde luego sabía hacer que me distrajera.

-Eso es, tesoro, deja de quejarte y disfruta.

Me besó, después colocó un cubito de hielo en mis labios, abrí la boca para atraparlo, pero el no me dejo. Lo bajó por mi cuello, acarició mis pechos con el cubito, y siguió bajando y bajando de repente lo sentí contra mi sexo, el frío hizo que me sobresaltara, pero enseguida noté su lengua seguir el rastro del hielo.

-Aaah… Tom… dios…

Puedo jurar que su lengua es maravillosa, se movía de arriba hacía abajo, presionando sobre mi entrada, haciendo círculos alrededor de mi clítoris, haciendo que me costara respirar, y pensar, sin ser consciente arqueaba mis caderas para él, entregándome a él…
Sus manos estaban agarrándome por mis nalgas, y él me controlaba.

-Quieta mi vida –me susurró- tranquila…

¿Pero como me pedía eso, como quiere que me esté quieta o tranquila, cuando su dulce lengua me tortura, me lleva de viaje a un mundo de placer? Mis jadeos era cada vez más audibles, y tenía que concentrarme de vez en cuando en respirar, por que se me olvidaba, solo sentir, eso quería, sentir…

Y eso hacía… sentir.

Tom me levantó más con sus manos, y me presionó contra su boca, ¿se puede morir de placer?

Capitulo 10:

Mi cuerpo comenzó a sacudirse en espasmos, mi sexo se contraía, anunciando la llegada de mi orgasmo, arqueé más mi cintura, deseosa, buscando mi liberación… quería llegar ya, quería correrme de una vez por todas.

Me aferré a las sábanas, y apoyando los pies en el colchón me volví a arquear, más, todo lo que podía, hacía él, estaba a punto… a punto…

Pero de repente él paró.

Y yo me quedé bloqueada.

Lo miré confundida, ¿Por qué había tenido que parar justo cuando yo iba a llegar? Abrí la boca para quejarme, pero él me silenció besándome, se colocó entre mis piernas y entró en mí, de una sola embestida. Haciendo que alcanzara el orgasmo.

Grité y me aferré a sus hombros.

Él me besó, hambrientamente, y de igual modo le correspondí, entonces, comenzó a moverse dentro de mi, penetrándome, lenta y profundamente al principio, para ir más rápido después…

Solté el aire que había aguantado sin querer.

-Dios Tom… -gemí, o más bien susurré.

-Eso es nena, córrete para mí… -me pidió entrecortadamente.

Y lo hice. Justamente un poco antes de que él se tensara dentro de mi, y se corriera conmigo…

Se dejó caer sobre mi, y yo lo abraze, le di un beso en el hombro y respiré hondo. Al cabo de unos segundos él se colocó a mi lado, liberándome de su peso.

-Eres increíble, tesoro.

-Puedo decir lo mismo –le repliqué.

-No tenía yo pensado el jugar con hielo –me confesó él, bueno siempre es bueno improvisar ¿no?- de hecho, traía yo una cosa… para comer…

-¿Comida? Tengo hambre –dije repentinamente. Él se rió.

-No es exactamente comida –dijo, y lo miré- es algo que te pienso poner…

Eing, me dieron ganas de decir, pero me contuve…

-¿Me vas a decir que es? –pegunté, estaba impaciente.

-Es… -de repente el sonido del móvil lo interrumpió, salió de la cama, completamente desnudo y fue a contestar.

Me quedé en la cama, tumbada boca arriba, pensando en que sería eso que me “iba a poner” miedo me daba, pero lo descubriría…

Como no llegaba, me metí en la ducha, y al salir me lo encontré sentado en la cama, vestido con tan solo unos calzoncillos. Le sonreí pero el no pareció verme. 


HOLA!!! BUENO AQUI ESTAN LOS DOS CAPITULOS DE LA NOCHE xD ... YA SABEN 3 O MAS Y AGREGO MAÑANA SINO NO ... ADIOS Y QUE TENGAN BUENA NOCHE :))

miércoles, 7 de enero de 2015

.- sexo con mi amigo -. 7 y 8

Capitulo 7:

Me metí la mano en el bolsillo y sonreí, llevaba en el bolsillo la prueba de mi “delito” la cara de sorpresa de _____ cuando le dije que me llevaba las bragas me acudía a la mente una y otra vez, y cada vez que me viene, no puedo evitar sonreír.

-¿Qué haces aquí? –la voz de mi hermano Bill me sorprendió.

-Eh… nada pasé a decirle a _____ una cosa –no era del todo mentira…

-Pues traes una cara ¡parece que te acabas de dar un revolcón! –uy uy…

-¡Que dices, Bro! ¡Estas obsesionado ¿eh?! –tenía que salir de ese marrón.

-Bueno un poco, necesito una mujer ¿Qué te parece si nos vamos de fiesta esta noche? Así no dormimos solos hoy –Uhmm… me hubiera gustado más la proposición si fuera a dormir solo… pero me parece a mi que hoy dormir solo, no voy a dormir solo, de hecho espero no dormir…- ¿Qué dices?

-Me parece que no, no me apetece tengo trabajo –buena excusa, seguro que cae ¡o eso espero!

-Venga ya Tom, estás siempre igual con el pu’to trabajo, parece que solo vives para él, ¡lo que necesitas es una buena ligada! –tuve que morderme el labio para no sonreír, ¡si el supiera lo que acababa de ocurrir!

-Que no, que no Bill, mira mejor llama a Georg y van los dos, tengo que acabar… eh… lo que empecé… tengo un asunto pendiente.

-Bueno, bueno, pues tu te lo pierdes Tom, mañana te contaré como es la afortunada –le dediqué una sonrisa.

-Jejeje, mañana me cuentas. –miré el reloj- oye que voy tarde, me tengo que ir.

-Bueno, yo voy a ir a ver a _____ le tengo que entregar estos documentos a tu vieja…

-Mi vieja no es…

-Mucha suerte que tienes, mira que está buena, pero es algo cerrada, si se abriera un poco –me dijo con picardía, tuve que apretar los puños para no partirle la cara- ¿eh que te pasa?

-¡Que te estás pasando, Bill! Te recuerdo que _____ es mi amiga, así que un poco de respeto ¿entendido? –le pregunté con el ceño fruncido, a lo mejor me estaba pasando, pero en ese momento no me importaba.

-Hey, hey, ya, ya, comprendido, nada de meterse con la jefa.

-Exactamente… -o te las verás conmigo, fue mi pensamiento, pero cerré la boca, no quería peleas, y menos en la oficina…- ya nos vemos.

-Ya te cuento mañana.

-si,si… -contesté sin ningún entusiasmo y me fui.

Estaba cabreado, verdaderamente enfadado… ¿como se atrevía a hablar así de _____? Le abría partido la cara…

Metí la mano en el bolsillo para coger un cigarro, pero me topé con algo de tela, una tela muy suave: sus bragas. Sonreí.

Me metí en el coche y empecé a conducir, mi imaginación voló exactamente hacía la cama que _____ y yo compartiríamos esa noche… y lo que íbamos a hacer… Sin pensármelo dos veces di media vuelta con el coche y me dirigí a un sexshop, entré pero no me entretuve mucho, por que con cada cosa que miraba mi imaginación volaba, me dediqué a pedir, un tanga y un sujetador comestibles, los pagué y salí.

Me lo voy a pasar muy bien hoy… comiéndome a _____.


Capitulo 8:

Por fin acabé en la oficina… lo peor fue la reunión con Marco, odio como me come con los ojos, pareciera que fuera un dulce y él tuviera mucha hambre, lo repelo… pero al ser la jefa no me queda de otra que tratar con él… ¡Quien dice que ser jefe de algo es tenerlo todo tirado, se equivoca muchísimo!

Llegué a casa… -¡por fin!- después de ducharme y ponerme algo cómodo me tiré en el sofá, encendí la tele y me puse a zappear.

-Nada interesante –dije apagando la tele… como siempre. Nunca hay nada interesante en la tele, por lo menos a esta hora, que casualmente es la hora en la que puedo llegar a casa…

Encima hacía calor, llegaba el verano y era insoportable estar, para colmo, el aire acondicionado se había roto… y él técnico no llegaba nunca.

Me dirigí a la nevera.

-Algo refrescante –supliqué.

En la parte de arriba… nada. Y en la de abajo, aunque había helados no me apetecía… así que me decidí por un hielo.

Cogí la cubitera, y saqué varios hielos de ella, los metí dentro de un vaso, y me senté en el taburete de la cocina.

Empecé a jugar con el primer hielo, los dedos se me congelaban al igual que los labios, pero por lo menos refrescaba, y a decir verdad me lo empezaba a pasar bien, luchando por no mojarme entera, cuando se acabó cogí el siguiente, primero sorbí el agua que se había derretido, probé a frotarme el hielo por los labios, y el agua acabo recorriéndome el cuello, rápidamente me lo sequé con la mano, hice lo mismo y me volvió a pasar lo mismo…

-¡Estate quieta! –me di tal susto, pegué tal brinco que casi me caigo del taburete. Pero por suerte, Tom me sujeto.

-Me asustaste imbécil –fue lo primero que le dije. Vale, no era una buena bienvenida, pero me había asustado. Él me sonrió, y yo me quedé desconcertada.

-Es que te iba a secar el agua… -dijo con voz seductora, obviamente lo pensaba secar… y si él no me hubiera asustado, ahora no se me habrían metido las gotas entre las tetas…

-Obviamente –fue mi respuesta. No se que tiene, ni como lo hace, pero tiene el poder de hacer que mis pensamientos huyan…

-Es que… -empezó a decir, tragué saliva- si te secas… no puedo hacer esto –dijo pasando la lengua por mis labios, mi respiración comenzó a ser entrecortada- ni esto –continuó, y pasó la lengua por donde el agua había pasado…

-Tom… -susurré. De repente tuve mucha más calor, mis pensamientos eran extraños, bueno, eran eróticos: Tom y yo en la cama… haciendo muchas cosas…

Él me dedicó una sonrisa, y cogió otro hielo del vaso, me giró y se puso frente a mí.

-Abre los labios –me dijo, la verdad no me lo pensé, entreabrí los labios, y él pasó el hielo, y luego la lengua, de mi garganta se escapó un gemido. Él se separó y se metió el hielo en la boca, lo tenía entre los labios, y comenzó a quitarse la ropa, la chaqueta cayó en el sofá junto a la corbata, después la camisa los siguió y un poco más tarde los pantalones, Tom estaba en calzoncillos y calcetines, me dieron ganas de reírme, se veía gracioso, pero antes de que me diera cuenta, me comenzó a quitar la camiseta y mis pantaloncitos…

-Pero que…

-Shh –siseó- Me acabo de dar cuenta de que me encanta el hielo –dijo con una sonrisa que hizo que mi corazón se acelerara- Ahora estamos en igualdad –añadió, refiriéndose a la ropa- Bueno no… tu tienes algo más –y echó las manos a mi espalda para desabrocharme el sujetador- Ahora estamos igual.

-Tom –susurré. Me sentía tan excitada que todo me daba igual, tanto el echo de estar semidesnuda –solo por las bragas me libraba- en la cocina, como el que estuviera la ventana abierta…- ¡La ventana! –grité, vale, eso no me daba igual, ahora se asoma el morborso de nuestro vecino y nos ve en plena acción… no, esa idea no me gustaba- Tom…

-¿Qué? –preguntó él.

-La ventana… -murmuré- está abierta, nos pueden ver…

-Uhm… así verían la suerte que tengo.

-Tom…

-Vale, vale, ya la cierro, pero tu vienes conmigo.

-¿Qué?

Tom me cargó en sus brazos, le rodeé la cintura con las piernas, y me agarré a sus hombros.

-Veo que ahora entiendes


HOLA!!! OTROS CAPITULOS MORBOSOS xD.. JAJJAJA BUENO YA SABEN 3 O MAS Y AGREGO SINO NO ... ADIOS :))

martes, 6 de enero de 2015

- sexo con mi amigo - 5 y 6

Capitulo 5:

Salimos de la casa.

-Te acerco –me dijo. Quise morderla ¿es que no entendía?-

-No… gracias. No voy a la oficina.

-Ah… hasta pronto.

-Adiós.

Lo de que no iba a la oficina… no era cierto. Pero _____ y yo trabajamos en el mismo sitio, solo que apenas nos vemos. Yo no suelo estar allí mucho tiempo, suelo estar viajando de un lugar a otro. Pero ese día no. Tenía que verla y asegurarme de que no estaba enfadada.

Me monté en mi coche –un mercedes- y conduje como nunca lo había echo, a la Oficina.

-¿Está en su despacho? –le pregunté a la secretaria de _____-

-Si, señor Kaulitz.

-Gracias, Mary.

Como siempre, me sonrió, y luego entré en el despacho. Cuando abrí la puerta no pude evitar excitarme, la sangre me hirvió al verla inclinada sobre la mesa, con el trasero en pompa, llevaba una falta por arriba de las rodillas, le quedaba tan bien… si se la levantara un poco… si metiera la mano por debajo… si terminara lo que empecé hace un rato…

Sacudí la cabeza. Yo había ido a hablar. Carraspeé y ella se giró.

-¿Qué haces aquí? –casi me gruñó-

-_____…

-No me digas, espera, espera que lo averiguo: ya has terminado con la zorra de mi amiga y ahora vienes a terminar conmigo.

Sentí como si un puñal me atravesara el estómago.

-Si eso es lo que crees, será mejor que me vaya …

Capitulo 6:

¿Por qué le había hablado así? Ni yo misma me entiendo…

Tom se giró y se encaminó hacía la puerta, ¡se iba! No, no, no se podía ir, él no tenía culpa de nada.

-Tom –lo llamé, mi voz sonó desesperada, no quería que se fuera y mi propia voz me dejó en evidencia, el parecía que no me hubiese oído por que seguía caminando- ¡no te vayas… por favor!

Entonces se giró hacía mi.

-Lo siento muchísimo –me dijo, me quedé pasmada, ¿Qué es lo que sentía?- siento haber dejado entrar a casa a la <> -terminó imitando mi tono, no pude evitar sonreírle.

Me acerqué hacía él y lo abracé, no me entiendo ni yo misma, un escalofrío recorrió mi cuerpo, y me pegué más a él, alcé la cabeza, quería sentir sus suaves labios contra los míos, quería que su lengua acariciaba el interior de mi boca…

Hice lo que quise, lo besé. Y él me contestó con el mismo entusiasmo que el mío, su mano recorrió mi espalda, por debajo de mi camiseta, hasta la altura de mi sujetador, al llegar volvió a bajarla. Se separó de mi jadeante.

-¿Sabes que estás muy sexy con esa falda…? –me preguntó con una media sonrisa, contra mi boca.

-¿Ah si? –pregunté picarona, lo deseo tanto…

-Aja… -susurró, y a continuación posó su mano en mis nalgas, me presionó contra su cuerpo, y pude notar cuan excitado estaba… tanto como yo, noté como mis braguitas se mojaban cada vez más, su boca reclamó la mía, y me besó con vehemencia.

-Pues me la regalaste tu –susurré cuando me dejó respirar… Él sonrió y me volvió a besar.

-Por tu cumpleaños –me contestó ¡se acordaba! Una parte de mi no pudo evitar alegrarse.

Un segundo más tarde noté la mano de Tom contra mi entre pierna, la había introducido por dentro de las bragas y me acariciaba, un gemido se escapó de mi boca, y al segundo siguiente me encontraba apoyada contra una pared.

-Estás tan caliente –me susurró, haciendo que me estremeciera- tan húmeda –continuó mientras me acariciaba- tan dispuesta para mi, para que te tome…

Un gemido se escapó de mi garganta, me quitó las bragas y se las llevó hasta la cara, luego mientras me miraba se las guardó en el bolsillo… introdujo de nuevo la mano debajo de mi falda y retomó las caricias.

Alargué mi mano y le acaricié el pecho por encima de la camisa, quería sentirlo, le desabroché los botones de dicha camisa, y lo toqué acariciándolo… le lamí el pecho, los pezones, seguí bajando hasta la altura de su ombligo, le desabroché los pantalones ansiosa y liberé su miembro –duro- del interior de los calzoncillos, con la mano la acaricié de arriba abajo, le pasé la lengua, gemí… y él también. 


HOLA!!! OTROS MAS!! VEO QUE LES ESTA GUSTANDO LA NOVELA AUNQUE ESTEN CORTOS LOS CAPS ... ESPERO LOS COMENTARIOS 3 O MAS ADIOS Y QUE TENGAN BUEN DIA :))

lunes, 5 de enero de 2015

.- sexo con mi amigo .- 3 y 4

Capitulo 3:

Estuvo quieto unos segundos, dentro de mi, y yo investigué lo que se siente al tener a Tom Kaulitz dentro de ti, me gustó, era genial, si por mi fuera… Gemí, no me dejó seguir pensando, empezó a moverse, al principio, entraba, y salía despacio, y yo contraía las paredes de mi sexo, para retenerlo otro poco más, pero de pronto, empezó a ir más rápido, me embestía con fuerza, en la habitación se oía nuestros gemidos, jadeos, y palabras que salían de nuestras bocas sin pensar coherentemente, de pronto, comencé a tener espasmos, arqueé la espalda, noté como mi vagina se contraía, y él me penetró mas profundamente, una… dos… tres… de repente me fui… alcancé un orgasmo realmente intenso, me sentía mareada… noté como el miembro de Tom, se tensaba dentro mío, para luego venir conmigo a ese viaje al que él mismo me había mandado…

Calló encima mio, y me besó el hombro, yo aún intentaba respirar, aunque fuera un poco, me había dejado agotada, se echó a un lado de la cama, boca arriba, ambos mirábamos al techo, y ninguno dijimos nada. No era el momento de hablar. Me puse de medio lado -que es como duermo- con dificultad, me costaba mover mi cuerpo…

-_____… -lo oí llamarme-

Me giré hacía él, que me miró con una sonrisa, y me abrazó, yo lo abracé, de todas formas era mi amigo, esto era algo más que habíamos compartido: Un sexo magnífico, como si fuera algo contado… no iba a cambiar nada. Me dio un beso en la frente, y cerré los ojos, acurrucándome en él.

Capitulo 4

También sabía que dormía profundamente... pero yo tenía pensado despertarlo, si yo no podía dormir, él tampoco.

Estaba de lado, así que con la palma de la mano abierta le acaricié la espalda… se estremeció y volteó poniéndose boca arriba. ¡Bien! Mejor acceso… lo destapé un poco, y comencé a acariciarle el pecho, después me puse de rodillas en la cama, y comencé a darle pequeños besos… bajando lentamente…A la altura del ombligo volví a ascender, le lamí el cuello y el lóbulo de la oreja…

-Despierta, campeón… vamos a jugar… -le susurré-

Y lo besé, insistí con la lengua hasta que él abrió la boca, despertándose y respondiéndome al beso… me cogió de la cintura y me colocó encima suya…

-¿Esto significa que aceptas?

No quería pensar en eso ahora.

-Esto es una especie de prueba… -le dije- si la superas, seguiremos acostándonos, si no, bye, bye, amore.

Me sonrió juguetón, y me besó de nuevo, posó sus manos sobre mis nalgas, y me las masajeó, cogiéndome de la cintura, me bajó un poco, colocándome a la altura de su miembro –que ya estaba duro- alcé la cintura un poco, se la agarré y la dirigí hacia mí.

Pero él me detuvo, con un dedo me acarició de pasada…

-¡Oh dios! –gimió- Estás tan Hermosa… me volverás loco…

Gemí. Hizo un movimiento brusco, y caí en la cama, reboté. Cuando me di cuenta, tenía las manos atrapadas entre una de las de Tom, me estaba sujetando.

-Abre las piernas –me instó-

No vacilé y las abrí, él se colocó entre ellas, y de un solo movimiento me penetró, haciendo que gimiera, que arqueara mi espalda, se comenzó a mover despacio… y yo seguí su ritmo, se inclinó sobre mí y capturó uno de mis pezones –ya erectos- con los dientes…

Me arqueé de nuevo.

Yo contraía los músculos vaginales, y lo oía gemir. Poco a poco incrementó el ritmo de las penetraciones, haciendo que me volviera loca, alcé las piernas y le rodeé la cintura con ellas…

-¡Oh si… si, sigue!

Ante mis palabras, él aceleró. Noté como mi cuerpo comenzaba con los primeros espasmos de placer, como mi vagina, se contraía avisándome de la llegada del orgasmo, Tom introdujo su mano libre –por que con la otra me seguía sujetando mis manos- entre nosotros, y me comenzó a acariciar el clítoris. Moví mi cadera como pude.

-Suéltame –le pedí-

Él me ignoró y siguió penetrándome, cada vez más fuerte. Mi sexo palpitó… y alcancé el orgasmo gritando su nombre, y él me siguió segundos más tardes, soltando un gritó.

Cayó sobre mí. Intentando normalizar mi respiración, con mis manos –ya sueltas- comencé a acariciarle la espalda…




HOLA!!! CORTOS PERO BUENO ... ASI ESTAN EN LA PAGINA EN LA QUE LA SACO Y NO ME QUIERO PONERME EN APRIETOS HACIENDOLOS MAS LARGOS, YA SABEN 3 O MAS LES AGREGO SINO NO ... ADIOS :))

viernes, 2 de enero de 2015

-SIGNOSIS, 1 Y 2 -

SIPNOSIS
Tom o Tommy y yo, nos conocemos desde que somos unos críos, vivíamos uno frente al otro, y siempre nos lo hemos contado todo, desde lo más tonto a lo más íntimo... pero una noche, algo cambia, y dejamos de contar para practicar... o algo por el estilo...

Capitulo 1:

Acababa de meterme en la cama. Tumbada boca arriba me puse a pensar en mis cosas. Bajé la mano hasta uno de mis muslos para rascarme por que me picaba, la dejé ahí unos segundos vacilando antes de dirigirla hasta mi centro (por así llamarlo)

Empecé a acariciarme con mi dedo corazón, por encima de las bragas, arriba y abajo, varias veces, notaba como mi “centro” palpitaba, reaccionando ante mis caricias. No debería seguir… ya que no vivía sola, sino con mi mejor amigo.

Hacía tiempo que vivíamos juntos…Tom… al pensar en él noté como me mojaba más –era excitante de verdad- sin poder remediarlo, metí la mano por dentro del elástico de mis bragas, y me acaricié.

Estaba húmeda, muy, muy húmeda, y excitada. Quería, necesitaba un orgasmo, correrme una vez.

Tom, había salido, seguramente se estaba ligando a alguien. ¿Por qué no iba yo a aliviarme?

Me bajé las bragas –ya que suelo dormir en ropa interior, no tenía mucho que quitarme- abrí las piernas, y me empecé a acariciar, mi dedo se iba mojando poco a poco, y de vez en cuando se me alzaban, bueno, alzaba las caderas involuntariamente.

Pero eso no me bastaba, necesitaba más, quería correrme, necesitaba liberarme… Con la mano libre, abrí el cajón de mi mesilla de noche, y saqué uno de mis consoladores… justamente el que me había regalado Tom un día de cachondeo, era un simple pene de plástico, pero el vibrador se había quedado sin pilas, y no era el momento para buscarlas… así que este mismo…

Me introduje mi consolador, hasta que estuve a punto de gemir, y lo comencé a mover: dentro, fuera, dentro, fuera… en el silencio de mi habitación solo se oía mi respiración agitada.

Y el ruido de mi consolador entrando y saliendo, no era el ruido del consolador, si no el ruido de mis flujos, de mis jugos, empapando el consolador, con la otra mano me comencé a acariciar el clítoris, más rápido… subí una pierna, para poder metérmelo mas… me mordí el labio para no hacer ruido… por si acaso.

Me estaba cansando de esa postura, así que paré un momento y me puse de rodillas en la cama, así tenía mejor acceso, si, era mejor. Empecé a subir y bajar mi cuerpo a la vez que mi mano trabajaba, de vez en cuando soltaba aire, sin darme cuenta dejaba de respirar con tal de no gemir, o hacer cualquier tipo de ruido, se que Tom no estaba en casa, pero por si las moscas…

Yo seguía con lo mío, cuando escuché, mi puerta, juraría que la había cerrado… pero a lo mejor el aire la había abierto, ahora estaba demasiado concentrada en lo mío…

Aceleré el ritmo de mis manos para alcanzar ya mi orgasmo, ¡¡lo necesitaba!! Cuando estaba apunto noté como un aliento me acariciaba la nuca, asustada giré la cabeza para encontrarme con la cara de mi mejor amigo…

¡¡Dios mío!! Me acababa de cachar masturbándome… ¡dios! Pero al contrario de lo que pensé, noté como su mano retiraba la mía de mi consolador, bueno, su consolador, pero me dejaba seguir acariciándome…

Empezó a moverlo, metiéndomelo, y sacándomelo, cada vez más rápido, no pude evitar mover mi cuerpo al ritmo que él me marcaba…

-Oh dios… -me oí gemir, estaba a punto de correrme, apuntito- ¡si, si!

Aceleré el movimiento de mi mano, acariciándome más fuertemente el clítoris, más rápido, noté como mi cuerpo se iba hacía delante, a punto de alcanzar el orgasmo, mis piernas temblaron, di un pequeño grito y me dejé caer hacía delante, apoyando la cabeza en la almohada, con el culo en pompa…

Me acordé de que tenía a Tom detrás, pero ahora estaba demasiado débil para avergonzarme de algo… de todas formas él me había ayudado a correrme ¿no? entonces para que avergonzarme… solo tenía una pequeña duda, ¿Qué iba a pasar ahora?
Juraría que él se había excitado, no creo que solo entrara para ayudarme, y ya está…
Capitulo 2:
La respuesta a mi pregunta llegó segundos más tardes, noté como la callosa mano de mi amigo me acariciaba el trasero, me había sacado el consolador, lo que no estaba muy segura de donde lo había echado… noté como su mano, bajaba de mis nalgas, hacía mi centro, me empezó a acariciar de nuevo, excitándome… otra vez, moví mis caderas y lo oí gruñir.

De repente retiró la mano, y el frío me acarició, me estremecí. Iba a volverme hacía él, cuando noté su amiguito, en mi entrada, me incorporé, ya había normalizado mi respiración, aunque algo me decía que iba a ser irregular de nuevo…

Me giré hacía él y lo besé. Dios, me besó, y como besaba, entreabrí los labios para dejarle paso a su lengua, que se encontró con la mía… que bien sabía. Ya había besado a mi amigo antes, de echo con él fue mi primer beso, pero no sentí esto ni mucho menos, aunque estando excitada…

Tom estaba desnudo, se habría desnudado antes de meterse en la cama, le acaricié el pecho, y cuando llegué a los hombros lo abracé por el cuello atrayéndolo hacía mi… sentí su cuerpo caliente pegado al mío, me daba la sensación de que me iba a derretir… si no incendiaba la cama antes.

Me tiré para atrás, sin soltar a Tom, por lo tanto calló conmigo, sobre mi, dios que bien se estaba, levanté las piernas, y las estiré, como siguiera así mucho más tiempo, me quedaría sin piernas… Nos besábamos ardientemente, lo que se dice con pasión, en el silencio de la habitación se oía nuestras respiraciones bastante agitadas, se intentaba respirar, aunque eso no era lo que más me importaba en ese momento, y juraría que a él tampoco le importaba mucho…

Levanté las piernas, y las enrosqué en torno a la cintura de Tom, para darle… mejor acceso. Noté la punta de su miembro contra mi entre pierna, y gemí rompiendo el beso, el bajó su boca hasta mi cuello, y me lo besó insistentemente, luego bajó más, y con los dientes me mordió –suavemente- mis pezones, bueno, primero uno, y después el otro… ¿se podría morir de placer? Me rozó el clítoris con su miembro, y alcé las caderas, lo quería dentro de mi… si, dentro mío.

-Por favor… -murmuré, si hacía falta rogaría- Tom…

-Dime tesoro…

-No te hagas de rogar …

-¿Qué quieres? Dímelo y lo tendrás.

-¡¡Hasme tuya!! –grité, Tom me lo estaba haciendo, tal y como le pedi.



HOLA!!!! BUENO ... EMPEZAMOS BN EL AÑO LEYENDO ESTA NOVELA :)) ESTA MUY CORTA ASI QUE SOLO SUBIRE DE DOS EN DOS, SI SE PUEDE TERMINA A MITAD DEL MES :( PERO QUERIA PUBLICARSELA ... YA SABEN 3 O MAS Y AGREGO SINO NO ... BIENVENIDAS :))